People change, feelings change. It doesn't mean that the love once shared wasn't true and real. It simply just means that sometimes when people grow, they grow apart.
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Escritora desde que aprendí a posar el lápiz sobre el papel. Completamente indecisa. Poseedora de una mente peligrosamente abierta. Inteligente, con un ego filoso y un humor ácido. Todos los días intento ser una mejor versión de mí misma.

Reencontrándome



Kairós (en griego antiguo καιρός, kairós) es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es «momento adecuado u oportuno»"


Y así elegí dar comienzo a esta vuelta de tuerca, a este tan postergado retorno por estos lados que hace rato he dejado de visitar. 
Me acuerdo que era solo una nena cuando comencé a escribir en este espacio inventado. Pensé que era una forma estética de sacar a la luz las tonterías cotidianas que me pasaban. Después lo empecé a ver como una necesidad, algo de lo que era imposible despegarse. No pasaba un día en el que no entrara y escribiera como loca. Poco a poco se fue convirtiendo en una herramienta: para liberar sentimientos, enviar cartas que jamás llegarían a destino, para explayar la creatividad y ser vista (aunque sea por unos muy pocos) sin la necesidad del prejuicio en persona. Luego nos fuimos separando, cada uno siguió sus caminos; yo el mío, escribiendo en cuadernos y a escondidas; este blog, el suyo, conteniendo mi pasado entre líneas. Y ahora, después de tanto tiempo, nos volvemos a encontrar entre inspiraciones fugaces y sentimientos verdaderos. Y como buenos amantes que somos, disfrutamos el reencuentro. 

Hoy en particular estoy muy inspirada. Me picó el bichito alrededor de las ocho de la noche y me dejó una picadura bastante grande. ¡Cómo será para que haya reabierto este lugar! Y decidí reaparecer con una definición en particular, que es la de la palabra Kairós. Esta palabrita la aprendí hace ya bastante tiempo, un año casi dos al parecer, cuando espiaba los escritos de una persona con muy buenas vibras. Desde ese momento, no me la pude sacar de la cabeza y cada vez que la recuerdo me lleno de esperanza y felicidad. Estar viviendo un momento oportuno, adecuado o por lo menos creer que lo estás haciendo, hace que se te dibuje una sonrisa en la cara. Porque creer es querer, y querer es poder. Y yo, por lo menos en este instante, creo que soy feliz, quiero ser feliz, y sé que voy a poder serlo. 

Reflexión entre páginas


"Los libros son como la vida misma: en ellos, podemos encontrar cosas que nos dejan más de una marca; podemos conocer personas que nos cambian de un modo u otro; podemos sentirnos comprendidos, ser parte de algo; podemos compenetrarnos con los otros habitantes de ese mundo de finas hojas y negras letras, hasta tal punto que sus desgracias, son nuestras desgracias, sus alegrías, son nuestras alegrías, y cada cambio que a ellos les sucede, los sentimos como propios.

Cada vez que termino un libro, me tomo unos minutos de silencio. Coloco fuertemente el libro en mi pecho y susurro algunas palabras, con lágrimas en los ojos. Siento como mi alma se va agrandando, como hace un espacio para otra historia más. Y callo. Callo por aquellos amores que no fueron y por aquellos que si, pero se desvanecieron con el tiempo. Callo por los amantes muertos, asesinados, silenciados. Callo por los sueños que no vieron la luz del día. Callo para recordar y atesorar cada momento, cada instante de amor, de dolor, de lujuria, de pasión, de temor.

En otras palabras, cuando el libro calla momentáneamente (porque quizás la historia vuelva a ser releída), hago un pequeño luto por las palabras que se volaron, se esfumaron en el aire. Hago un pequeño luto y abrazo a los que descansan ahora entre las páginas. Luego de terminada la ceremonia, conduzco hacia otros rumbos, en busca de nuevas historias; historias que amaré, lloraré, reiré, y despediré después. Pero siempre voy a volver a aquellas páginas remotas; siempre voy a volver el carro hacia las primeras líneas, porque tal como en la vida misma, las historias, por más pasadas que sean, nunca se mueren, nunca se olvidan.”- Melina Alderete, Mi autoría.